El carpfishing es una modalidad de pesca deportiva, orientada a la búsqueda de aquellos ejemplares de carpa más grandes. Su origen se remonta hacia 1978 en Inglaterra, aunque actualmente esta modalidad se practica por todo el mundo.

Lo que caracteriza a esta modalidad de pesca es el cuidado al pez, me explico, el pez es tratado con el máximo cuidado posible y devuelto a su medio tras haber sido fotografiado. Con lo que nos encontramos en una modalidad donde el captura y suelta es moralmente obligatorio.

Cuidado del Pez.

Para garantizar las mejores condiciones de estos grandes ciprínidos deberemos utilizar una gran sacadera, adaptada específicamente para el carpfishing, es decir, para albergar grandes ejemplares, de este modo evitaremos daños innecesarios al pez. Estas sacaderas cuentan con una malla específica que evita que se enganchen las aletas del pez y su posible rotura, además de que el pez pueda perder alguna escama.

Una vez que tenemos nuestro pez en la sacadera es indispensable la utilización de una acolchada y amplia moqueta de recepción. En ella la carpa reposa de una manera segura mientras procedemos a manipularla en tierra firme, ya sea para desanzuelar o fotografiarnos con ella. Utilizando este simple “colchón” evitamos que la carpa se nos roce en la tierra y sufra la pérdida de alguna de sus escamas con el roce del terreno el cual puede ser pedregoso o duro. No olvidemos que capturaremos peces de gran tamaño y fuerza , los cuales seguirán ofreciéndonos lucha fuera del agua, pero con la utilización de la moqueta evitaremos los golpes que el pez pueda darse contra el suelo.

De este modo, con el pez bien húmedo, conseguiremos que la carpa no pierda su mucosa protectora, cuya función es protegerla ante infecciones y bacterias. En dicha moqueta siempre colocaremos a la carpa de costado, siendo esta la posición más cómoda y segura para manipular al pez.

Cebos

Son multitud los cebos que pueden utilizarse en esta modalidad, pero sin duda, el más importante es el Boilie. Se trata de un cebo mucho más selectivo que los cebos tradicionales como pueden ser la patata cocida, el maíz, las habas o la masilla.

Para su composición se mezclan una serie de harinas, tanto de origen vegetal, cárnicas o de pescado, dependiendo la receta que se quiera conseguir. A esa mezcla se le añade una serie de aditivos, colorantes y atrayentes y finalmente huevo para ligar toda esa mezcla. Una vez que se ha conseguido una masa homogénea, se le da la forma redonda característica de este cebo del tamaño que se desee y se hierve para conseguir consistencia.

A día de hoy disponemos de multitud de sabores y tamaños de boilies, desde sabores afrutados como la fresa o la piña, hasta boilies de cangrejo, o de pulpo y calamar. En cuanto al tamaño del cebo, cuanto más grande más selectivo suele convertirse para seleccionar el tamaño de las capturas, pero en sitios donde la presión de pesca es grande deberemos optar por cebos más pequeños, con lo que deberemos adaptar el tamaño de nuestro cebo a cada escenario de pesca.

Los pellets son otro de los cebos estrellas en el carpfishing, compuestos por harina de pescado y ricos en aceites se convierten en un cebo muy apetitoso. Debido a su composición estos se disuelven lentamente en el agua, lo que los hace en un cebo muy atractivo para las carpas y barbos que habitan en nuestras aguas, pero son mucho menos selectivos que los boilies.

La utilización de semillas también es una gran alternativa en esta modalidad, pero se caracterizan por ser poco selectivas. Conocido de sobra es el empleo del maíz, las habas, los altramuces, el cañamón o la chufa como cebos de anzuelo. También podemos mezclar todas estas semillas y utilizarlas para cebar, pero deberemos asegurarnos que los granos estén bien cocidos para evitar dañar el aparato digestivo de la carpa.

Destacar la utilización de la chufa en los meses más cálidos, donde aumenta la actividad del cangrejo en muchas de nuestras aguas, llegando a imposibilitarnos la utilización de boilies o pellets ya que arrasan con ellos.

Montaje

El montaje hair es el montaje más característico en el Carpfishing, marcando un antes y un después en la pesca de la carpa.

Este sencillo montaje nos da la posibilidad de presentar nuestro cebo de una manera diferente, más efectiva y permitiéndonos seleccionar mejor el tamaño de las capturas.

Esto se debe a que el cebo no se inserta en el anzuelo como antiguamente perdiéndose efectividad en la clavada del pez, sino que el denominado “hair” o pelo, permite que el cebo cuelgue del anzuelo mediante un hilito, aumentando la efectividad de clavada en la boca del pez ya que ningún objeto obstaculiza la función del anzuelo.

Cuidado del Medio Ambiente

Por último y no menos importante es el cuidado del medio ambiente, algo que es válido para cualquier modalidad de pesca. Debemos preservar nuestras costas, ríos y pantanos, recogiendo la basura generada en nuestras jornadas de pesca, no haciendo fuego en el campo, o dañando árboles y junqueras para hacernos puestos de pesca en las orillas.

Debemos intentar pescar sin que se note que hemos pasado por allí, solo de este modo podremos disfrutar de la pesca y la naturaleza durante años, dando ejemplo así a otros pescadores y haciéndoles ver el auténtico regalo que nos ha hecho la naturaleza.

Desde aquí os animo a que os iniciéis en el Carpfishing y disfrutéis de él tanto como lo llevo yo haciendo durante años.